Etapa 1. Aranjuez a Villamejor

Nuestra etapa a Guadalupe ha hecho que las Arancetanas (tal y como nos llamamos en el grupo de whatsapp) hayan vivido una experiencia inolvidable.

El primer día (viernes) llegamos a Aranjuez donde visitamos las farmacias de allí y sus alrededores, con muchísimo entusiasmo, el grupo estaba totalmente coordinado y volcado en la actividad. Era nuestro “¡¡¡¡¡Aristo express farmacias!!!!!”.

En todas ellas nos recibieron con muchísimo cariño y esperamos que nos acompañen muchos de ellos en la última etapa. En algún momento del día hubo situaciones dignas de mención donde las risas estaban presentes en todo momento; algunas personas nos preguntaban si éramos de Cataluña e incluso si vendíamos zapatillas de deporte. El final de día terminó con una estupenda cena llena de camaradería; nos fuimos prontito a la cama, aunque sólo algunas 😉 para guardar fuerzas para nuestra caminata del día siguiente.

El día del camino comenzó algo perdido porque ¡¡¡¡¡nos desviamos del camino!!!!!!; pero gracias a “nuestro salvador” un señor que estaba dando un paseo nos orientó y nos llevó hasta el inicio del camino fueron 5 Km de más, pero en ese momento se nos hicieron cortos.

Algunas de nosotras ya hemos hecho varios caminos y no sabemos por qué pero las últimas partes de las etapas siempre están acompañadas de grandes cuestas que como su palabra indica son ¡¡¡ muy pero que muy costosas!!!, aun así, las risas hicieron que nos olvidáramos de esos momentos algo difíciles.

A las tres de la tarde, con mucho calor y sin ningún sitio donde comer, Villamejor parecía un ¡¡¡¡pueblo fantasma!!!!, sólo había una casa rural algo peculiar, era ¡¡¡¡de terror!!!. Conseguimos llegar de nuevo a Aranjuez y tras picotear algo nos fuimos a descansar; la siesta fue reparadora y de nuevo todas juntas estuvimos escribiendo y completando nuestro diario o libro viajero,  las risas  estuvieron presentes y los buenos recuerdos de los dos días pasados nos hicieron perder la noción del tiempo, tanto nos metimos en nuestro libro y en las experiencias vividas que ¡¡¡casi no llegamos a cenar!!!!

También, queremos hacer mención a ese TRAMBÓLICO viaje en la furgoneta de Aristo camina, donde más que compañeras de trabajo que iban a hacer su labor, parecíamos una despedida de solteras en toda regla. Risas continuas y las conductoras muy profesionales y en su línea.

Para finalizar, las Arancetanas queremos agradecer a Aristo esta oportunidad de acercamiento y convivencia entre compañeros y como dijimos en nuestro libro viajero “PEQUEÑOS SENDEROS LLEVAN A GRANDES CAMINOS”