BURGOS

Sí, nuestra siguiente parada en el camino ha sido nada más y nada menos que Burgos.

¿Y qué destacar de una ciudad como ésta aparte de su impresionante Catedral, que inundaba las calles con el constante repicar de sus campanas, sus palacios del siglo XIX, sus monumentos góticos, o sus jardines y paseos? Pues la amabilidad y cercanía de sus farmacéuticos que nos han recibido como verdaderos amigos.

Recorrer las calles de Burgos ya es un placer, pero cuando los farmacéuticos a los que visitas se interesan por el proyecto que estamos llevando a cabo y colaboran contigo deseándote la mejor de las suertes, sientes que estás en una ciudad realmente solidaria.

¡Gracias Burgos!
Porque a pesar del calor que nos acompañaría en el resto de nuestra etapa, pasando por localidades como Hornillos del Camino o Castrojeriz, nos habéis cargado las pilas de ilusión y fuerza para seguir adelante por una buena causa.